
Homenaje encubierto a cine de barrio y a la inefable película Cateto a babor. No nos engañemos, somos una generación que se ha tragado todas las pelis de Martínez-Soria, las de Marisol y las de los machitos ibéricos ligando con suecas. No nos pongamos cosmopolitas y moelnos, porque nuestros referentes son mucho más cañís.
No hay comentarios:
Publicar un comentario